Valdez seguirá, dedica actuación a su padre y firma con Baltimore

Por Alexandro Rodríguez Escarraman
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SANTO DOMINGO (Licey.com).- La pérdida de su padre en el 2015 junto al apoyo que le transmiten los fanáticos son las fuentes de inspiración para César Valdez que no esconde su predilección por lanzarle y ganarle a las Águilas Cibaeñas.
El estelar lanzador derecho confirmó que seguirá en el equipo de los Tigres en esta temporada y que ha firmado con la organización de los Orioles de Baltimore para intentar regresar a las Grandes Ligas en una conversación para el canal de Youtube del periodista Yancen Pujols.
“Quiero ser campeón, voy a seguir lanzando”, dijo el pitcher al explicar que al sentirse cansado solicitó al manager, el coach de pitcheo y el gerente general una o dos semanas de descanso ya que el equipo se encontraba en una buena posición.
“Cuando lo dije por la radio -en el programa Grandes en los Deportes-, la gente pensó que quería más dinero o algo así. No fue así. Al ver en la situación que estábamos me llamaron para saber que necesitaba para volver a lanzar y dije que nada. Solo hablé con el coach de pitcheo, me llamaron Emilio Bonifacio y Fernando Ravelo, conversé con el gerente”, agregó Valdez, quien detuvo una racha de cinco derrotas de los Tigres.
Luego de rechazar la invitación de los Orioles de Baltimore se decidió por aceptarla por lo que estará más temprano en los campos de entrenamiento ya que “en el béisbol de ahora a los jugadores de mi edad no se les da mucha oportunidad”.
Tras debutar en las Ligas Mayores en el 2010 tuvo que esperar siete años para regresar, tiempo durante el cual atravesó muchas cosas en su vida, incluyendo el fallecimiento de su padre en el 2015.
“Creo que al morir mi padre su energía se pasó a mí. Cada trabajo está dedicado a él con amor y cariño. Lo extraño muchísimo, quisiera que estuviera aquí disfrutando lo que hacemos ahora”, añade Valdez.
}Miguel Valdez Peralta fue un puertoplateño que jugó en las ligas campesinas y el responsable de que César tenga un “liceismo” tan profundamente arraigado. Fue quien lo llevó a su primer contacto con el béisbol en una liga de pequeñas ligas y quien por primera vez lo acompañó -como muchas veces más- a los bleachers del estadio Quisqueya para observar los partidos contra las Águilas.
Por eso entiende que a raíz de su muerte a causa de un derrame cerebral se siente en deuda para devolverle parte de las cosas que le enseñó.
“Cada vez que voy a lanzar, antes de calentar voy al jardín central, oro a Dios y le dedico el partido a mi padre”, revela el galardonado como el Lanzador del Año en la serie regular del torneo de béisbol otoño invernal 2019-2020.
Agrega que lo que más satisfacción le produce es que donde Dios tenga a su padre se sienta orgulloso de su actuación al igual que los fanáticos a los cuales trata de devolver el cariño y el apoyo que le brindan en cada salida.
“Me motiva estar en un estadio lleno y en un juego apretado. Ganarle a las Águilas para mí es mejor que ganarle a los Yankees. Siento respeto y admiración por todos sus jugadores, pero siempre compito más frente a ellos por los comentarios que se hacen en las redes tratando de provocar. Cuando les ganó me lo gozo más que contra nadie”, añadió el esposo de Masiel Peláez y padre de Diego Nicolás y Tiago.
Recuerda la alegría que tuvo su padre cuando fue elegido por el Licey en el sorteo de novatos, aunque también cuando tuvo que lanzar en Venezuela en 2011 al no recibir la oportunidad en las prácticas del equipo azul o cuando fue cambiado de Arizona a Pittsburgh y a Toronto y luego dejado libre. En su caminar por el béisbol, además de Venezuela ha tenido destacadas actuaciones en México, ha lanzado en Puerto Rico y hasta en la Liga de Verano del Cibao.
“En 2015 estaba listo para volver a Venezuela cuando Manny Acta me llamó a Barahona donde vacacionaba junto a la familia de mi esposa y me dijo que me darían un par de salidas. En la primera me anotaron 4 ó 5 carreras en 5 entradas en San Pedro de Macorís. En la segunda tiré siete entradas y hasta ahora”, agrega el lanzador de 6-2 de estatura, 200 libras y nacido en Santo Domingo en 1985.
Sobre la reacción tras su actuación pasada frente a las Águilas entiende que solo fue provocada por el calor del juego y el fervor de los fanáticos, sin intención de molestar a algún fanático contrario y pidió a Jonathan Villar “si es un caballero” que se disculpe por los comentarios subidos de tono que realizó en su cuenta de Instagram.

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